Editorial

Editorial invitado


El Metro

Más allá del vendaval de críticas que ha desatado, el Metro de Santo Domingo es ya una realidad que impactará, sobre todo, el sistema de transporte de pasajeros en una amplia zona de nuestra capital.

Ha sido, por su envergadura, uno de los grandes proyectos de la ingeniería vial en Santo Domingo y su tiempo de construcción ha corrido parejo con el de la actual administración gubernamental. Sus rieles serpentean un extenso tramo del Norte (en Villa Mella) hasta el Sur (en el Centro de los Héroes), tanto superficialmente como por debajo de la tierra, lo que sin dudas permitirá que los pasajeros puedan llegar a sus destinos y a otros puntos periféricos en pocos minutos y en condiciones confortables.

Impondrá una "nueva cultura" en el sistema de tránsito de la capital, pues los pasajeros tendrán opciones, al comprar su ticket, de proseguir viajes a otros puntos en nuevos autobuses que complementarán dicho sistema.

Una vez esté operando se sabrá si la utilidad prevista se cumple, aunque de antemano se puede predecir que por su alta demanda se convertirá, en poco tiempo, en una de las alternativas más apropiadas para que el ciudadano se mueva de un sitio a otro con facilidades que no logra hoy en medio del caos, los taponamientos y las limitaciones propias de una ciudad que ha crecido sin control velozmente.

Las infraestructuras clave ya están virtualmente terminadas, los vagones han comenzado a llegar y a preparar su instalación y la gente de los sectores que serán atravesados por la moderna línea ferrocarrilera han mostrado su alegría por esta novedad.

Las obras de esta dimensión generan siempre oposición y críticas de aquellos que entienden que las multimillonarias inversiones debieron postergarse o destinarse a otras prioridades. Pero en una capital como esta, en la que se concentra casi la mitad de la población del país, un sistema moderno, como el Metro, es necesario.

Lo que faltaba era una voluntad gubernamental para construirlo, asumiendo todos los costos económicos y políticos que implica. Y el Presidente Leonel Fernández la ha asumido y la obra está ahí, a punto de entrar en operación. El tiempo se ocupará de darle la razón a quienes la tuvieren.

 


© 2006 Derechos Reservados - Centro de Información Gubernamental - CIG
Telf.: (809) 689-0499 /Fax (809) 689-4888